Publicado en TERRORISMO

¿Y si usamos el método KiVa contra el acoso terrorista?

Hay días en los que me encantaría formar parte de un equipo de investigación sociológica. Me gustaría analizar por que en el caso del atentado de Manchester, las redes sociales, como Facebook, no se han movilizado como en otras ocasiones. Sobretodo cuando se trata de un atentado contra lo más sagrado que tiene una sociedad, nuestros niños y jóvenes. Mi teoría es que la falta de imágenes impactantes, videos de aficionados, ríos de sangre o los datos sobre edades y anécdotas de la vida personal de las victimas, es decir, el morbo, hace que la gente no tome conciencia de igual forma sobre las tragedias. Solo espero que con este tipo de atentados no comience a pasar lo mismo que sucedió en los años de plomo en España, cuando se enterraba a los militares y sus familias, asesinados por ETA, otros terroristas cargados de razón, en el más absoluto de los silencios. El silencio, no significa que al no dar publicidad a sus actos, se aburran y dejen de cometerlos. El silencio solo genera rabia, impotencia y ganas de revancha entre las victimas.

Todos aplaudimos el método finlandés Kiva contra el acoso escolar. La base de este método, no son los abusones (terroristas), ni los acosados (víctimas). La base de este método es el resto de los alumnos (sociedad). A “los otros” se les enseña que no pueden permanecer callados ante la injusticia. Que no pueden mirar hacia otro lado. Que no se puede aplaudir la actitud violenta de los matratadores. Si este plan nos parece el máximo exponente de la lucha contra el bullying, ¿por qué no se puede aplicar a lo que esta sucediendo con el terrorismo islámico?. Si cuando un niño es acosado en el colegio por un grupo de matones, todos nos ponemos de parte de la víctima y nunca se nos ocurre decir que la culpa es del niño porque lleva gafas o es feo, entonces, ¿por qué justificamos o nos justifican el asesinato de una niña de 8 años, que salía de ver a su cantante favorita, bajo el paraguas de lo que sucede en Siria?. Si no nos vale la historia de que el niño acosador tiene problemas o que otros adultos lo maltratan y por eso pega a nuestros hijos, ¿por qué asumimos que los terroristas pueden matar a niños ingleses porque supuestamente, nosotros, que nunca hemos estado en Siria, matamos a niños sirios?.

No, no me gusta la sociedad que mira  hacia otro lado y no se manifiesta en contra de las injusticias, al igual que no me gustan los colegios que miran hacia otro lado y no se manifiestan en contra del acoso escolar. No, no me gustan las sociedades que culpan a las víctimas o justifican su dolor, al igual que no me gustan los colegios que culpan a los niños acosados o justifican su dolor. ¿Es muy extremo comparar el terrorismo con el bullying? ¿Son dos cosas completamente distintas? Pensemos una cosa: maltratados, víctimas y grupo de gente que no sabe que hacer ante esa situación. A mi me parece que nuestra sociedad necesita un método KiVa para aprender a manejar el terrorismo.

Un comentario sobre “¿Y si usamos el método KiVa contra el acoso terrorista?

  1. Hola Ana, Creo que el tema que tocas es muy delicado y todos tenemos miedo a comentar, a dejar por escrito lo que creemos. Es sorprendente que incluso gente valiente y que sabe escribir se eche un poco para atrás en ocasiones. Iñigo Dominguez es un articulista, bloguero y escritor que lo hace muy bien, en general me gusta mucho. Ha publicado sobre la mafia italiana y sobre el miedo que pasó ante el terrorismo cuando estuvo trabajando en Bilbao y la verdad parece no tener miedo y decir lo que piensa. Sin embargo, después de este atentado, escribe que ante este horror no hay palabras, y me parece curioso que lo diga él, que suele tener palabras para temas muy escabrosos. Me pregunto si es miedo, o si en realidad es algo más profundo, algo así como mejor me callo, porque estos energúmenos son peores incluso que todo lo que hayamos vivido con anterioridad, o si es por el contrario un sentimiento de culpa, como si lo que sucediera tuviese algún tipo de justificación por acciones pasadas, como dice, por ejemplo, Jeremy Corbyn el líder laborista de UK, que considera que la política exterior del Reino Unido ha aumentado el riesgo de atentados terroristas. o quizá algo más trivial, como es el tener que decir lo políticamente correcto, que por cierto, Dominguez tiene un excelente artículo sobre lo ridículo que es hablar con frases políticamente correctas.
    Creo que es una mezcla de las tres cosas. Las palabras de Corbyn pueden haber sido tomadas por sus contrincantes políticos como una oportunidad para atacarlo, sin pensar ni por un momento si tenía o no razón, pueden ser tomadas por los políticamente correctos como argumentación y pueden haber indignado a las víctimas. Los más pausados de la sociedad inglesa lo vieron como posiblemente acertado, pero poco inteligente considerando el momento. No me importa, sin entrar en consideraciones sobre el no intervencionismo, en que estemos o no de acuerdo en que nuestro país intervenga en donde no tiene por qué intervenir, podríamos pensar que es estúpido considerar que las acciones actuales de un gobierno en materia exterior puedan tener repercusiones en lo que piensa uno de estos entes, pero tenemos que tener en cuenta que no piensan con normalidad, que son seres completamente corrompidos y que su mente no es normal, sin querer con ello disculpar o mitigar sus acciones, todo lo contrario, esos seres por darles un calificativo bien intencionado, no son aptos para vivir en sociedad, no pueden estar a nuestro alrededor, su mente viciada y estropeada no puede ver más allá de la envidia que les carcome considerando que los demás tienen la culpa de su desgracia y mal hacer, y si es culpa de los demás, es cierto que quizá un leve empujón como la intervención en Siria, puede hacer que esa mente depravada tome finalmente la decisión de vengarse de la sociedad que no le premia como es debido. Pero, con todo y ello, el problema sigue siendo ese ente viciado. No entiendo que las medidas de Hollande ante los atentados de Paris fuesen bombardear durante unas semanas Siria, o las de Al Sisi, tras la matanza de coptos en un autobús, tirar unas cuantas bombas en chabolas Libias. Desde luego esas no son soluciones, eso en todo caso, empeora las cosas, pero no es cierto que la causa de los atentados terroristas sean las políticas exteriores de un país, eso no es verdad, es la verdad que una mente confundida y corroída de todo principio puede esgrimir, pero no es la verdad.
    Estamos acostumbrados a repetir palabras sin sentido. Somos incapaces de pensar por nosotros mismos, y desgraciadamente si nuestro modelo a seguir son los comentarios sesgados y poco inteligentes que escuchamos en la televisión, pues ya me dirás que tipo de comentarios podemos escuchar. El comentario que escuchamos de los políticamente correctos es que, claro!, occidente también mata niños en Siria. Qué se puede decir ante tamaña estupidez? Si lo que quieres decir es que está muy mal que maten niños o adultos en Siria, estoy completamente de acuerdo, pero que pretendas justificar que por eso se puede entender que estos asesinos abominables lo hagan aquí, es increíble. Lo primero, es imposible que defiendas a estos asesinos. Son asesinos aquí y en Siria, en estas dos semanas han puesto bombas en sitios concurridos por niños en Bagdad, como una heladería y desde luego no para tratar de matar a occidentales. No hay occidentales en Bagdad, no que vayan a una heladería. A estos asesinos les da absolutamente lo mismo a quien maten, y encontraran siempre la excusa perfecta, no se les tiene en la consideración debida, no se les valora en lo que se debe. Alguien me decía, si es el motivo las políticas exteriores, porque no atentan contra Hollande? Quizá eso si cambiaria las políticas exteriores. Es quizá cierto que cada vez salen menos buenos. De todas formas me gustaría citar a Marcel Proust, porque los políticamente correctos necesitan de argumentos que copiar. “Me di cuenta de que, exceptuando a sus parientes, los humanos excitaban tanto más su compasión con sus infortunios, cuanto más lejos estaban de ella. Los torrentes de lágrimas que lloraba al leer el periódico, sobre las desgracias de gente desconocida, se secaban prestamente si podía representarse a la víctima de manera un poco concreta”. Las personas que se saben poco empáticas, tienden a exagerar su empatía hacia lo más lejano, lo más desconocido, se avergüenzan de su falta de sentimientos hacia su vecino y se escudan en que en realidad si sienten simpatía y compasión, pero siempre hacia lo más lejano. Es más fácil pensar que realmente no podemos hacer nada por los niños que mueren en Siria y no pensar que tendríamos que hacer algo por el niño que muere en nuestra ciudad.
    Por último el miedo. Creo que todos tenemos miedo a hablar. Los políticos solo repiten los mismos argumentos. Podrían tomar prestados los discursos de todos los anteriores y ya está. Nadie es capaz de dar una solución y es aquí que finalmente viene el comentario a tu post.
    Lo primero, debemos diferenciar entre los que realmente les afecta estas matanzas. El mismo día del atentado, salió una noticia en el periódico. Un famoso cazador de elefantes y leones había muerto aplastado por un elefante. Las páginas de cazadores se llenaron de sentidos homenajes a la profesionalidad y simpatía del cazador, pero también de comentarios de todas aquellas personas a las que un cazador simplemente les parece un asesino que se alegraban de que hubiese muerto al caerle encima el elefante que acababa de matar y les deseaban el mismo final a todos aquellos que consideraban que matar a otro ser vivo era un deporte divertido. Lo mismo ocurre con todas las tragedias. Debemos aceptar que no es cierto que a todos nos afecte por igual y si aceptamos eso, podremos saber quiénes son nuestros aliados. Si queremos podemos negar lo evidente o simplemente obviarlo, o ser políticamente correctos y decir que no es cierto, pero es cierto. Antes de que digas nada, sí, he vivido en países musulmanes, incluida Libia y sí, sé de qué estoy hablando y sé de primera mano que la máxima preocupación, entendible, desde luego, tras el atentado, fue pensar, a ver si ahora se meten con los libios y voy a tener problemas. Pero sea justificada o no, es claro que no están pensando como tú o como yo. Es por su situación, por sus vivencias, por sus problemas. Sin duda, pero siguen pensando diferente y está más cerca del problema que de la solución. Que si no bombardeasen los occidentales Libia podrían vivir allí? Es que por desgracia los conozco de primera mano, se de su amor por su país y se lo bien que están aquí y que lo peor que se les podrías hacer es obligarlos a volver.
    Segundo, quien es el culpable de que estos entes se hayan degenerado y su monomanía sea matar occidentales? No, no es que los occidentales maten niños en Siria, ya lo hacen ellos mismos y con muchísimo más sadismo, que no estoy de acuerdo con que tiren bombas en Siria o donde sea o que intervenga Francia o Rusia o USA, no nos confundamos, pero que ese no es el problema, tampoco mintamos. El punto es que mientras consideremos que le niño que acosa y abusa de otros en el colegio ha nacido así no vamos a hacer nada, pero si buscamos las razones por las que el niño abusa de otros en el colegio y vemos que lo hace porque su padre le pega, pues, hagamos algo, empecemos por castigar al padre, pero no castiguemos a los niños a los que los padres no les pegan. El punto es que la única solución es parar a quien manipula estas mentes débiles y enfermas, empezando por las conversaciones en la casa, siguiendo por sus compañeros de filosofía y terminando por sus líderes espirituales. Mientras no detengamos a todos estos tarados que lo único que hacen es envenenar la sociedad en donde están viviendo, no vamos a solucionar el problema. Muere una de estas mentes corruptas y 22 más. La cuenta no sale. En este caso quedó demostrado que el padre era uno de los tantos que hablan y envenenan y al tocarle la mala suerte de estar en Libia, donde no existe el buenismo, pues ha ido a parar a la cárcel. Pero qué pasa con todos los que escondieron a los terroristas de Paris en su barrio? Esa gente no está de nuestro lado. Si el esconder a uno de estos mártires no lleva castigo, seguirán haciéndolo. Si estar todos los días con la monserga de que los occidentales son los culpables de sus deudas y su malestar no tiene consecuencias, seguirán haciéndolo. Los padres, los imanes, los amigos mayores están incitando a estos atentados. Tú no tienes la culpa de ser un inepto vago, es que los occidentales no te quieren y por eso te pasas el día en la calle hablando. Por eso las chicas rubias te huyen, por eso no te dan trabajo, no porque seas un tarado acostumbrado a culpar a los demás. Esta misma filosofía es válida para cualquier tipo de asesino que se escuda con su paranoia tras la incomprensión de los demás. No es exclusiva de estos asesinos.
    Que debemos hacer algo más y no solo castigar? Sin duda. No votemos a los que consideran que la violencia, aunque sea lejos de nuestras fronteras está justificada. No votemos por los que ponen por encima sus intereses. Exijamos responsabilidades. Los franceses tendrían que haberle exigido a Hollande, cuando aseguraban que eran valientes y no tendrían miedo al terrorismo, que fuese a comer a una terraza sin sus 20 guardaespaldas. Mientras ellos estén tranquilos, porque los cobardes que atentan nunca van a intentarlo contra ellos, no van a tomar ninguna medida que pueda ser políticamente peligrosa, como encarcelar a los familiares por incitación al odio, es preferible que maten niños que van a un concierto, ya me cuidare que si van mis hijos salgan por otra puerta con sus guardaespaldas. Pero nosotros si tenemos que sufrir esas consecuencias y no estamos exigiéndoles responsabilidades a todos los que están incitando estas matanzas, a todos los que lo ayudan, con la excusa que sea, porque es que es una amigo, un vecino o lo más normal un correligionario

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